Lunar Letter / La Oportunidad Existe

Es común pensar que no tenemos opciones u oportunidades. Somos seres de hábitos y llegado el momento de salir de nuestra zona de confort, es fácil encerrarnos en la “imposibilidad” de lo que no sabemos, en vez de motivarnos con la “posibilidad” de lo que puede ser.

Veamos estas dos frases:

Opportunity Is Nowhere (No hay oportunidad en ninguna parte)
Opportunity Is Now Here (La oportunidad ahora está aquí)

En inglés las letras son exactamente iguales pero dependiendo de dónde colocamos los espacios, su significado es totalmente diferente. En el primer caso, no hay oportunidad en ninguna parte; mientras que en el segundo la oportunidad está en todas partes. Totalmente excluyente una frase de la otra.

Esto me hace recordar que hay un excelente ejemplo referente al alcance del conocimiento. Imaginemos que estamos dentro de un bosque en una noche oscura, con una fogata. El fuego y la luz, representan todo aquello que sabemos y la oscuridad eso que a simple vista no podemos percibir, aún estando ahí, todo aquello que aún no hemos aprendido.
Igual pasa con la posibilidad y la oportunidad, no las vemos hasta descubrirlas. Las opciones posibles u oportunidades por aprovechar, se alojan en nuestra mente por diversos motivos, quízas porque:

Tuvimos que aprender algo por circunstancias de la vida
Tomamos una decisión para conocer más de ello
Un desafío nos hizo crecer en valor al asumirlo

La persona que sabe pescar para sobrevivir no encuentra mucha dificultad en hacerlo. Alguien más, en diferente situación, quizás pensaría que es algo muy difícil, no porque lo sea, sino por una falta de conocimiento o por no tener la necesidad. Como bien dice el refrán: “No le des el pescado, sino enséñale a pescar”. Con lo primero le resuelves un problema puntual, con lo segundo le garantizas oportunidad de alimentarse toda la vida.

Perder un trabajo o pasar por una dificultad económica pueden parecer el fin del mundo, pero no tiene que ser así ya que son coyunturas propias de la vida que pueden ser solventadas. Es muy importante saber que en cualquier momento podemos “aprender a pescar”, mientras haya vida. La posibilidad está a la vuelta de la esquina esperando ser descubierta, para convertirla en una oportunidad.

Generar recursos materiales en nuestra vida, no requiere necesariamente de un alto coeficiente intelectual, de hecho, hay muchos que logran hacerlo sin poseer mucha educación. Pero el reto más grande, el tesoro al final del arcoiris, es poder generar lo que necesitamos para vivir, por medio de hacer aquello que nos encanta, eso que da real sentido a nuestra vida.

¿Qué harías si perdieras el trabajo o te quedaras sin dinero?

¿Te echarías a morir o sería mejor buscar otra alternativa?

Por supuesto, todos somos diferentes y por tanto tendremos disímiles maneras de abordar estas situaciones. Aunque parezca insólito, hay quienes prefieren rendirse y tirar la toalla ante la dificultad, sin descubrir ninguna otra posibilidad. Los obstáculos más grandes a vencer en nuestra vida suelen ser los que están en nuestro interior, en nuestra mente y no en el entorno.

En vez de sentirte mal por la pérdida de un trabajo o alguna dificultad económica, descubre la posibilidad y aprovecha la oportunidad entendiendo que ambas existen cuando estás dispuesto a utilizar al mente, llevando el pensamiento a la acción con inteligencia.  Descubre lo que más te gusta hacer y en ello encuentra la posibilidad de ganarte la vida y así construir y disfrutar la vida que siempre has soñado.  Entiende la posibilidad, aprovecha la oportunidad.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 29

Lunar Letter / Cerebro vs. Mente

Recientemente leí algo que me pareció intrigante sobre la diferencia entre tomar una decisión con el cerebro o con la mente. Aunque tal vez no sea 100% cierto desde el punto de vista biológico, es interesante analizar el ejemplo para mejorar nuestra capacidad de toma de decisiones.

Todos nacemos con un cerebro capaz de realizar un sinfín de tareas y desde que somos pequeños, se encarga de ayudarnos a sobrevivir. Por ejemplo, el cerebro nos indica que debemos comer cuando tenemos hambre, y cuando hay peligro debemos pelear o en su defecto huir. De esta manera nos acompaña en toda nuestra vida constantemente analizando cualquier situación y dándonos “sugerencias” que podemos seguir o no. No siempre comemos cuando tenemos hambre, ni tampoco huimos o peleamos ante todos los peligros, pero al menos el cerebro nos da estas opciones continuamente.

La mente, según dice lo que leía, trabaja de una manera distinta. Ella es influida por lo que hemos aprendido de nuestro mundo y sus “sugerencias” vienen como resultado de los que están a nuestro alrededor; por ejemplo nuestros padres, familiares, vecinos y profesores. Del mismo modo, cada uno de ellos y la información que nos comparten también han sido influenciados por su entorno. Aunque podemos reconocer que dicha información ha sido compartida para nuestro beneficio, no siempre es la más adecuada para tomar una buena decisión.

Por ejemplo, es posible que de nuestros padres oigamos lo siguiente: “¡No dejes que nadie te intimide!” El mensaje es claro, si encuentras un “bully” en la escuela o la calle, no huyas, sino quédate luchando por tus derechos. Sin embargo, la realidad puede ser otra y habrá momentos cuando es más recomendable huir que quedarnos y luchar, en particular si la persona que nos está intimidando es mucho más grande que nosotros y además tiene algo con lo cual puede hacernos daño. Mientras que la mente considera lo que nos dicen nuestros padres de no huir, la sugerencia del cerebro es rápida, contundente y sin titubeo. Nos dice, “¡Corre lo más rápido posible!” Si dudamos en un instante como este, puede que cuando tomemos la decisión de huir, ya sea peligrosamente muy tarde.

Si bien hay algunos casos cuando la mente nos puede ayudar a tomar una mejor decisión, en otras oportunidades en vez de ayudar, estorba. Veamos otro ejemplo. Puede ocurrir que estemos en una relación tóxica e inclusive violenta. El cerebro nos dice, “¡Huye lo más rápido posible, sal de ahí!” Mientras tanto la mente nos indica que “no todos somos perfectos” y que debemos “perdonar a aquellos que nos han perjudicado”, además en muchos casos amamos a esa persona que nos hace daño. En vez de tomar la decisión de salir en busca de otra relación más sana, nos quedamos en una relación tóxica.

Mientras que casi siempre hay excepciones a toda regla, una vida carente de emoción que nos da la mente sería desabrida como comida sin sal.  Es importante prestar atención a lo que nos dice nuestro cerebro, quien por definición analiza cada situación en frío.  Es también importante escuchar a la mente que lo hace desde la perspectiva de la experiencia y la emoción.

Llegado el momento de tomar una decisión importante, podemos filtrar todas las opciones a través de ambos. Primero podemos analizarla con la mente, dejando que los prejuicios y la información recibida de otros sea considerada. De la misma manera, para tomar una buena decisión es necesario también analizar la decisión desde una posición más fría, tal como si fuéramos el CPU de un ordenador.  Demos peso tanto nuestra experiencia y la parte emocional como también la analítica, sopesando cada elemento. Así podemos tener una decisión equilibrada, lo que elevará la posibilidad de lograr un óptimo resultado.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 28

Lunar Letter / Como un Pájaro

Como un pájaro volamos día tras día. A veces el vuelo es agitado y otras de una manera más calmada. En algunos momentos apurados para llegar a algún lugar, otros como si fuera un paseo de placer en un domingo.

Algunos pájaros parecieran ir angustiados en la constante búsqueda de alimento, mientras que otros vuelan con calma disfrutando su momento, bajando como una flecha veloz para alcanzar su objetivo en un instante, lo que le significa alimento para varios días.

Un pájaro instintivamente se levanta con el sol y sale en vuelo en busca de lo necesario para su supervivencia. Podría ser ramas para su nido, alimento para si mismo o para su cría. Comienza con la luz del día para lograr lo que puede en las horas que ésta dure. No saben de reloj, sino de que la luz viene y se va. Algunos de sus días están llenos de peligro, donde la probabilidad de la muerte también esta implícita. En otros quizás no alcanzan a obtener lo buscado o salen premiados y obtienen una gran bonanza. En ambos casos el cielo por donde transitan es el mismo.

De la misma manera, ocurre con los humanos. Algunos días somos como el colibrí, quien en movimiento incesante va de flor en flor buscando recargarse de la energía que tanto necesita para llegar al final del día. Otros días somos como el águila que va sobre volando todo, observando cada detalle con calma hasta obtener su objetivo.

A pesar del agite en que pasan los días algunos pájaros, su vida irónicamente es más corta. Quizás esa certeza es la que hace querer aprovechar el tiempo que aún no queriendo, se va. Los que viven más años parecen tener un ritmo de vida más calmado, ya que la supervivencia no se convierte en la principal meta del día, sino en una parte del gran todo que deben atender y disfrutar.

Pensando en todo esto, te pregunto:

¿Cómo vas tú en tu día a día?

¿Como un colibrí que no tiene descanso ni tranquilidad, o cómo un águila que esta por encima de todo majestuosamente?

Generalmente y aún sin darnos cuenta, las respuestas a las preguntas más importantes de la vida suelen estar dentro de nuestro ser. En muchos casos basta con abrir los ojos, sacudir la cabeza y dejarla libre de telarañas mentales para encontrarla. Buscar en otro lado lo que ya tenemos dentro es una acción que quizás no dará el mejor fruto. Dirigir la atención hacia nuestro interior nos puede llevar a encontrar lo que siempre ha estado allí. Seamos como ese pájaro majestuoso que vuela tranquilamente sabiendo que más que con sus alas, vuela desde su interior y eso le hace estar en paz.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 27

Lunar Letter / Alimento para el Alma

Como todo árbol que necesita nutrientes para crecer y prosperar, nosotros también necesitamos alimento para el alma. Durante algunas épocas de la vida, lo único que necesitamos es sol, lluvia y viento. En otras, el exceso de estos mismos elementos podría quemarnos, inundarnos o derribarnos.

Por ejemplo, el sol, que es vital para el buen crecimiento de todo, también puede quemarnos, si no nos protegemos de su intenso poder. La lluvia que nutre y nos mantiene hidratados, también puede en un momento determinado ahogarnos con su intensidad. Del mismo modo, ocurre con el viento que puede incentivar el fortalecimiento de nuestras raíces y sin embargo también azotarnos con ráfagas de huracán, arrasando todo en su paso.

El árbol cuando sobrevive a estos procesos, es marcado por ellos, llegando a cambiar su forma en algunos casos de manera importante. Cuando nacemos y mientras somos pequeños, son nuestros padres u otros quienes propician todas las condiciones favorables para nuestro crecimiento, y luego cuando podemos valernos por nosotros mismos, igualmente nos esforzamos por alcanzar las mejores condiciones para nuestro desarrollo.

Nuestra mente es el cofre donde guardamos nuestros más importantes tesoros. El contenido define quienes somos. Si la alimentamos con alegría y buena disposición, lograremos que nuestro propio árbol crezca de manera increíble. De no poder hacerlo, o ante la ausencia de los recursos necesarios para ello, lo más probable es que nuestro tronco o base presente debilidad por falta de nutrientes.

Podemos preguntarnos…

¿Dónde podemos encontrar este alimento para la mente que tanto necesitamos?

Tengo una propuesta y a través de ella puedes tener a tu alcance muchos de esos nutrientes que alimentan la mente y el alma.

-¿Como hacerlo?

¡Sencillo!

Tan solo te sugiero, que vengas diariamente por este lado. Aquí mismo, y me comprometo a compartir ideas que te pueden ser de utilidad. Más aún, si aceptas mi propuesta, puedo enviarte un audio diariamente, que estoy seguro te podría interesar. Sólo tienes que expresar tu interés y te lo haré llegar.

De la misma manera, te recomiendo que si lo que quieres es alimentar tu alma, busques y encuentres en los estantes de la historia importantes escritos dejados como legado de mentes brillantes, tales como: Sócrates, Platón, Marco Aurelio, Maquiavelli, Dostoevsky, James, Benedetti y Mandino, entre muchos otros.

Son pocos los problemas que cualquiera de nosotros podemos enfrentar que no hayan sido manejado de alguna manera por alguien más anteriormente. Actualmente hay muchas personas que nos ofrecen sus servicios como coaches u orientadores, dándonos consejo de cómo salir del hueco donde algunas veces nos encontramos. Sin embargo, y no dejando de reconocer el mérito que muchas de estas personas tienen, la respuesta que precisamos no necesariamente está tan lejos, o escondida en la percepción de otro.

En la mayoría de los casos, dentro de nuestro ser tenemos las respuestas que necesitamos. Así como el árbol que ya tiene raíces nutridas y puede desarrollarse y crecer; si prestamos atención y vamos a nuestro interior, podemos encontrar la llave para abrir ese candado que hasta ahora había permanecido cerrado, obstruyendo el paso en el camino de nuestro andar.

Busca en ti mismo. Encuentra el secreto y la luz que tienes por dentro, permitiendo que salgan, bailen, jueguen y brillen. Al hacerlo, tendrás el alma bien alimentada con una nueva y especial energía, abriéndose a tu paso un nuevo mundo de oportunidades para que seas como un árbol grande y fuerte.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 26

Lunar Letter / Huir o Pelear

Uno de los instintos más naturales que tenemos es huir o pelear. Nuestra decisión con respecto a uno u otro, nos puede cambiar la vida para siempre.

Durante la independencia de Venezuela, exactamente el 6 de julio de 1814, unas veinte mil personas salieron de Caracas hacia Barcelona, estado Anzoátegui, con Simón Bolívar, huyendo del español José Tomás Boves. Las cuatro mil personas que decidieron quedarse y “pelear” se enfrentaron a un líder totalmente rudo, inmoral y sin piedad, quien además de permitir ejecuciones sin previo juicio, también permitió violaciones y torturas.

Me pregunto en este caso, ¿a quiénes podemos llamar más inteligentes? ¿A los que huyeron con Bolívar, o a los que se quedaron para enfrentar una muerte segura por la ira de Boves?

Esta como otras decisiones, marcan la existencia de todos. La historia está repleta de acontecimientos donde los habitantes de algún lugar tuvieron que decidir entre huir de una situación que no podían soportar, o quedarse a pelear por lo que creían ser correcto.

Algunos podrían decir que los que huyen son cobardes porque no se quedan luchando por sus derechos. Otros podrían decir que los que se quedan son simplemente tontos porque no eligen superarse.

Hemos visto en la actualidad algo muy parecido en países como Siria, Cuba y Venezuela, entre otros. El “huir” a otro lugar representa la oportunidad de comenzar una nueva vida. Por otra parte, el rol que juegan los que se quedan para “pelear” ha sido fundamental para generar cambios positivos.

No todas las personas tienen el deseo o la capacidad económica para emigrar y comenzar una nueva vida en otro lugar. Para algunos, la única opción que creen tener es quedarse, aunque les diría que si bien no siempre son decisiones fáciles, igualmente tenemos la posibilidad de escoger.

Cualquiera que sea el caso, lo más importante no es la decisión de huir o pelear como tal, sino las razones que nos llevan a tomar esas decisiones. Para muchos, no tomar la decisión, asegura que sea la decisión quien los “toma” a ellos. Tanto huir como pelear son elecciones válidas.

Como ocurre en el reino animal, en algunos casos vale la pena quedarse y pelear, mientras que en otros, quedarse es una receta segura para la muerte. La supervivencia de un animal, o en nuestro caso del ser humano, frecuentemente depende de lo que escojamos en momentos claves.Los que huyen tienen la oportunidad de comenzar en otro lugar con un lienzo en blanco que puede ser pintado con los colores que sean de su agrado. Para los que se quedan luchando, frecuentemente el lienzo que ya les queda está manchado, lo cual presenta un gran reto para pintar de libertad.

De poder hacerlo, antes de tomar una decisión de pelear o huir, es importante analizar a fondo cada uno de los factores que intervienen en la situación. Con la decisión ya tomada, hay que hacer lo mejor posible, donde estemos y como estemos, para alcanzar nuestros sueños y lograr lo que más queremos. Hagamos lo que está en nuestras manos para tomar las riendas de nuestra vida y no dejar que sea otro que tome la decisión por nosotros.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 25

Lunar Letter / Una Lucha por el Poder

La lucha que en estos momentos se libra por el poder en Venezuela, es la misma lucha que ha ocurrido desde el comienzo del tiempo en el reino de la naturaleza.

El poder suele ser algo que nosotros, los seres humanos, en algún momento codiciamos. Puede que no haya entre nosotros alguno lo suficientemente maduro para aceptarlo, o quizás seamos más bien muy temerosos para admitirlo; pero todos hemos querido tenerlo y/o usarlo aunque sea por un rato.

No es común que la persona que tiene el control decida soltarlo sin pelear. Es sabroso ser el que manda. Que todos brinquen cuando digas, “Brinca” y canten cuando digas, “Canta” suena sabroso. Un estilo de liderazgo autoritario puede que logre los objetivos deseados a corto plazo, e inclusive consolide el control, pero a la larga suele dejar muchos descontentos con el proceso. Hay también otras maneras de ejercer el control y poder, de una forma más sutil, pero el resultado en todos los casos es igual. A la hora del cambio de poder, hay resistencia pero la ley natural elige el ganador sin piedad o perjuicio. El que sea más fuerte y adaptable al cambio gana y el perdedor huye buscando refugio, si es que puede.

Los cambios en el poder han sido frecuentes y constantes históricamente. Ningún imperio ha permanecido para siempre. El más joven y ambicioso reta al más experimentado y poderoso hasta lograr su cometido. Mientras que el que tiene el poder logra combatir a sus enemigos con la fuerza y el apoyo de sus aliados, mantiene el control. Cuando ya no puede más con la arremetida de su rival, bien sea a través de una grieta en su armadura o por una gran batalla, simplemente lo pierde, y entonces el poder reposa en el más fuerte y adaptable.

La lucha por el poder en Venezuela acapara el interés del mundo en este momento y tal como suena el río, lo que ocurra promete ser histórico. Debido al avance de las comunicaciones modernas, ahora millones de personas están pendientes en todas partes, y pueden ser testigos de primera mano de los acontecimientos diarios que mantienen al país al filo del punto de quiebre.

Las preguntas en la mente de tantas personas ahora son:

¿Logrará el régimen actual consolidar su poder y seguir, o habrá una fisura que permita derrumbarlo y cambiarlo por una nueva vanguardia?

¿El pueblo estará ganado a la idea de dejar su cómoda posición y a su vez luchar trabajando honestamente por un país que nos necesita?

¿Si se logra un cambio en el poder, los nuevos estarán preparados para manejar un país donde hay tanta división?

Éstas y otras preguntas surgirán en el camino. Sin duda veremos como la naturaleza toma su cause, dejando que el más fuerte y el que mejor se adapte sea quien resulte vencedor en esta lucha por el poder.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 24

Lunar Letter / Una Realidad Aparte

Todos podemos vivir <<realidades apartes>> producto de diferentes puntos de vista, expectativas y experiencias. Las mismas pueden ser buenas y otras no tanto.

Hace casi 25 años, en agosto de 1992, entre <<golpe y golpe>>, arribé a Venezuela. Por la diferencia tanto del idioma como de la cultura, me encontré inicialmente en una realidad aparte, ya que poco entendía de mucho de lo que pasaba en mi entorno. Mi forma de pensar y manera de expresarme seguían un ritmo diferente al resto de los habitantes en mi nuevo hogar. Sin embargo, con el paso del tiempo, me acostumbré a esa nueva realidad, que a pesar de todas sus locuras me fue gustando, y así he permanecido aquí después de tantos años.

En aquella época, me di cuenta de otra realidad aparte. Observé que muchos, a pesar de no poseer todas las cosas que me habían enseñado como importantes para ser felices, sí lo eran. De la misma manera, pensaba en personas que eran infelices en los Estados Unidos de América, mi país natal, a pesar de tener cumplido el <<Sueño Americano>> con todos los juguetes que el dinero puede comprar.

En 1999, me mudé a Argentina donde presencié otra realidad aparte, un proceso que culminó en el 2001 cuando el gobierno perdió el control sobre la paridad ficticia que mantenía el peso argentino con respecto al dólar de USA. El resultado fue un <<ajuste económico>> que desencadenó en un <<corralito>> devaluando de un día para otro el valor de las inversiones que los argentinos mantenían en el banco y además restringiendo considerablemente el acceso a su dinero. Hubo pánico colectivo, lo que llevó a manifestaciones en contra del gobierno, saqueos y disconformidad en la sociedad.

En los últimos años, he vivido otra realidad aparte en Venezuela, donde por un lado, el gobierno ve una realidad y la oposición otra. Vivimos ahora en una <<realidad verdadera>> donde un mismo acontecimiento tiene dos versiones distintas, dependiendo de quien la cuenta. Prestar atención únicamente a un bando o al otro nos puede llevar a la conclusión de que cada uno tiene la razón. Del mismo modo, escuchar los argumentos de ambos, nos lleva a la confusión y a la desconfianza, sin saber en muchos casos en quien creer.

Vivir en una realidad aparte puede ser conveniente de manera puntual, para no dejarnos arrastrar por la corriente del entorno. Sin embargo, llega un momento cuando es necesario aterrizar a la realidad verdadera que nos embarga, aceptar aquello que no podemos cambiar y modificar lo que sí está bajo nuestro control.

La realidad hoy en día en Venezuela es que ya no es tan fácil ser feliz porque predomina el odio, la rabia y la división en la sociedad. Por tanto, el país necesita de otra realidad. Precisa de una que contemple la unificación de un país dividido. Sería más viable y hasta práctico, acatar las leyes existentes antes de crear nuevas; del mismo modo deberíamos generar más productividad, bienestar y tranquilidad.

Para esto, cada una de las <<realidades apartes>> deben confluir en un punto importante: en lugar de hablar de <<ellos>> y <<nosotros>> debemos comenzar a trabajar en función de un <<todos>> que nos arrope en un ambiente que provoque una gran sonrisa colectiva.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 23

Lunar Letter / Hasta la Próxima Curva

¿Has sentido alguna vez la sensación de que todo el peso del mundo está sobre tus hombros?

Creo que todos hemos experimentado eso de vez en cuando. Problemas a nivel político y socio-económicos abundan en las noticias locales y a nivel mundial. Una inflación galopante, disturbios sociales y desacuerdos políticos que parecen irreconciliables suelen ser el pan de cada día para muchos.

Frente a estos múltiples desafíos, ¿qué podemos hacer?

Mientras que cada circunstancia es diferente, y no hay una sola respuesta que sirva para sanar todos los males; podemos comenzar con enfocarnos en llegar hasta la próxima curva. La vida es como un camino con rectas interminables, curvas peligrosas, subidas pronunciadas y bajadas profundas. Cada tramo que nos toca andar puede parecernos un sueño dorado o una pesada pesadilla.

Ante esto, lo mejor que podemos hacer cuando la dificultad se presente en el camino es enfocarnos en llegar hasta la próxima curva. Aunque decirlo resulta ser muy fácil, a veces puede ser sumamente difícil lograrlo. Sin embargo, consideremos que el recorrido de mil kilómetros comenzó con un solo paso en el camino y la única parte en la que podemos dejar nuestra huella es aquella que está directamente debajo de cada pisada.

Podemos añorar y hasta obsesionarnos con el hermoso final del camino y solo vivir para imaginar como sería llegar allá, pero insisto, lo único que podemos realmente vivir es lo que está aconteciendo en este momento, ahora. Es común angustiarnos por lo que ya pasó y preocuparnos por lo que viene, pero la verdad es que la única acción que podemos realizar es la de este momento. Ninguna angustia podrá cambiar lo que ya está hecho, y preocuparnos por algo que no ha llegado es un vano ejercicio que nos lleva directo a la frustración.

Al concentrarnos en llegar a la próxima curva en el camino, andaremos más livianos, comprendiendo que podemos dejar hecho lo que hecho está y reservar el mañana para mañana. Cada día con su afán. Dediquemos nuestro esfuerzo a lo que tenemos en nuestras manos, nuestro hoy. Vendrán días de esos en los que solo daremos uno o dos pasos, y habrá otros cuando sintamos que vamos en reversa. Pero luego tendremos de esos días cuando todo va “viento en popa” y podremos avanzar más en el camino, casi sin tocar el suelo.

Mantenernos de pie, viendo hacia el frente, dando un paso a la vez, perseverando uno tras otro es la mejor manera de llegar más lejos. ¿Has pensado alguna vez en la cantidad de gotas necesarias para llenar un río? Cada una, por si sola e individualmente, no tiene mucho impacto pero al unirse, crean ríos majestuosos y lagos magníficos.

Concentra tu esfuerzo en lo que puedes hacer hoy para llegar a donde quieres estar mañana, tomando cada día los pasos necesarios para llegar. Recuerda que Roma no se construyó en un día y la vida no es un evento aislado, sino un conjunto de hechos que conforman el camino. Haz lo que está dentro de tu poder para manejar cada situación que surge y al dar tu mejor esfuerzo a diario. Llegaremos de manera más placentera y menos cansados a donde queremos estar, al enfocar nuestro presente en llegar hasta la próxima curva en el camino.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 22

Lunar Letter / Juega la Vida

La vida es como un juego de mesa…

Como en todo juego, es requerido que sean lanzados primero los dados para poder comenzar. Al hacerlo, obtenemos el lugar de partida, es decir, el lugar de nacimiento dentro de este mundo. Algunos tenemos la suerte de tener ambos padres presentes en el evento inicial, otros ni siquiera los ven a lo largo de su camino. Algunos llegan al mundo con una cuchara de plata en la boca y otros tienen suerte si es que logran comer algo en cualquier lado. Algunos gozan de buena salud y otros luchan por cada respiración. De esta manera comenzamos el juego de la vida.

Así el trayecto de nuestra vida toma diferentes direcciones, dependiendo de una serie de decisiones. La decisión, o la circunstancia, que reune a nuestros padres y su posterior unión. Del mismo modo, la decisión de cuidar el embarazo dejando así el camino libre para nuestro lugar en este juego. Luego otras decisiones determinan dónde viviremos y qué estudiaremos.

Terminada esta etapa inicial, somos nosotros quienes mayormente tomamos las decisiones venideras.

¿Quienes serán nuestros amigos?

¿Cuáles serán nuestras diversiones?

¿Cuál será nuestro oficio u ocupación?

Los fracasos y éxitos de nuestros primeros años dependen en gran parte de nuestro entorno, pero luego serán determinados por nosotros mismos. Aunque no seamos nosotros quienes decidimos donde inicia este juego mágico de la vida, somos quienes elegimos hacia y hasta dónde estamos dispuestos a llegar.

En el camino habrán pautas y peligros a ser considerados, luego aparecerán nuevas veredas a ser tomadas. Algunas serán divertidas, otras no tanto. Algunas de nuestras decisiones darán mucha satisfacción, otras serán el motivo de gran consternación. Seres queridos quedarán en el camino y nuestros tesoros más preciados perderán su brillo con el tiempo.

Algunos acontecimientos nos darán una buena razón para contemplar nuestra parte en el gran todo y otros simplemente vendrán y se irán sin más…

En el juego debemos escoger el rol a jugar. Podemos jugar la víctima, buscando algún responsable a quien culpar; o reconocer que somos nosotros los responsables de nuestras fallas, haciendo lo mejor para corregirlas y seguir adelante en este increíble viaje.

Independiente de la jugada que la vida nos da, ¿qué tal jugar el rol principal, en lugar de ser simple relleno en la escena? Debemos ser nosotros los que tomamos las riendas de nuestro destino para no quedar como los que ya se han quedado echados a un lado del camino.

Levantémonos cada día agradecidos por el nuevo día que se presenta ante nosotros y por ser parte de tan maravillosa creación. Subamos y sigamos con energía y entusiasmo, tomando el nuevo día de la mejor manera a pesar de la circunstancias que el juego hoy nos presente.

Juega la vida, sé parte de ella. Si la tomamos como un juego divertido podemos superar las dificultades que vienen con calma, como una simple jugada más, sabiendo que aunque perdamos o ganemos, lo que importa es disfrutar el juego. Podemos dar nuestro mejor esfuerzo a diario y con ello asegurar nuestro lugar, en este tiempo y espacio, de aquí a la eternidad.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 21

Lunar Letter / Propósito

¿Por qué estamos en este mundo?

¿Cuál es el significado de la vida?

¿Hacia dónde vamos?

¿Cuándo llegamos?

¿Cuál es el camino?

Tanto estas, como otras preguntas existenciales, suelen pensarse con el objeto de descubrir nuestro propósito de vida, y plantearnos las respuestas que quizás nos permitan determinar ¿hacia dónde y cómo vamos?

A veces pareciera que todo se trata de ser “exitoso” y es entonces cuando entra en el juego lo que concebimos como éxito, para así determinar nuestro propósito. Comúnmente se relaciona el éxito con tener cierta cantidad de dinero y así llegar a lo que por fin queremos. Muchas veces pensamos que ese anhelo se concentra en “no hacer nada” teniendo como imagen del éxito la de permanecer tumbados en una playa paradisiaca, tomando un rico trago de nuestra preferencia. Mientras que eso pudiera parecer un disfrute real durante algunos días, o quizás para unas semanas, si se prolonga es hasta aburrido. ¿Qué significado tendría una vida en la que no hiciéramos nada?

¿Sabes porqué resultaría cansón y aburrido al final?

Todo ser está diseñado para tener una vida “útil”.  Todo tiene su propósito. Basta ver a las abejas e insectos, que aún ellos aportan un beneficio dentro de la cadena alimenticia su propia manera.

¿Qué tal si con nosotros ocurriera lo mismo?

A lo largo de la historia podemos ver ejemplos de personas que se unieron a otras con el fin de impulsar un proceso, establecer un cambio y simplemente, ser útiles. Cuando se trata de supervivencia, todos tenemos que hacer nuestra parte.

Entonces valdría la pena preguntarte:

¿Para qué sirves?

¿Cuánto servicio provees?

¿Cuál es tu propósito de vida?

¿Cuál es tu rol en este gran todo?

¿Para quién o quiénes eres importante?

¿Quiénes se benefician con lo que tu haces?

¿Qué puedes hacer para mejorar lo que ya haces bien?

Más importante que las respuestas que podamos tener, son las preguntas que nos podamos hacer. La vida funciona naturalmente y de forma muy sencilla sin tantas complicaciones. La clave es ser útil y que cada quien haga su parte, solo eso. Cuando esto ocurre y servimos a los demás, logramos disfrutar plenamente de nuestra existencia. Recibimos lo que damos, tarde o temprano.

Conseguir nuestro propósito de vida no siempre es fácil y puede tomarnos toda la vida; pero al hacerlo, nos sentiremos como una parte importante del gran todo. Eso nos llevará a compartir de ese algo especial que todos tenemos lo que será una de las más ricas experiencias que podamos tener.

Si aún no sabes cuál es tu propósito, descúbrelo y compártelo con el mundo. La vida no consiste en trabajar para no hacer nada algún día, sino en encontrar ese algo que nos permite estar vivo y en el presente cada día dando lo mejor que tenemos para ofrecer al mundo.

Es nuestro propósito lo que a la vida le da sentido.

∞ Rob McBride ∞
LL IV 20